Nutrición Oncológica

La ausencia de problemas nutricionales se asocia con el concepto de salud, y su existencia con el concepto de enfermedad y/o gravedad.

¿Por qué es necesaria?

     La enfermedad oncológica es importante por su frecuencia (320 hombres y 290 mujeres/ 100.000 habitantes por año), por su morbimortalidad y por su influencia en la calidad de vida de los pacientes y de sus cuidadores, pero actualmente también destaca por el gran avance en su diagnóstico precoz y en la aplicación del mejor tratamiento, en el que resulta de especial importancia la inclusión de la intervención nutricional en el esquema habitual de tratamiento de soporte.
     La capacidad de mantener un estado nutricional adecuado es un problema habitual en la práctica oncológica, ya que tanto el desarrollo de la propia enfermedad neoplásica como el tratamiento oncoespecífico que se administra, pueden llegar a producir un estado de malnutrición calórico-proteíca, esto es, tanto la propia neoplasia como su tratamiento pueden ocasionar la aparición de malnutrición.
     Todo esto repercutirá en distintos aspectos, como son la evolución de la enfermedad (morbimortalidad) y su tolerancia, el cumplimiento terapéutico, la calidad de vida y la esfera psicosocial. Los pacientes sin desnutrición tienen una mayor capacidad para solventar las complicaciones derivadas de la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia. La caquexia se asocia a una mediana de supervivencia menor, a una peor respuesta a la quimioterapia y a un empeoramiento del estado general del paciente.

Beneficios

  • Mayor calidad de vida.

  • Mejor tolerancia al tratamiento.

  • Evitar alteraciones nutricionales.

  • Reducir la morbimortalidad.